Curiosidades de los meteoritos

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Los meteoritos son objetos del espacio exterior que han recorrido grandes distancias y que finalmente caen en nuestro planeta tierra. Lo enigmático de su existencia es que son una pista de cómo está constituido nuestro sistema solar, el universo y la primitiva creación de las células en los seres vivos.

Más de la mitad de los meteoritos son desintegrados al entrar en la atmósfera, una gran parte caen en el mar y sólo una pequeñísima parte es descubierta en tierra firme.

Su composición según los astrónomos es lo que permite hacer una clasificación de estos: de tipo pedregoso, de tipo ferrosos, los cuales son principalmente de hierro  – níquel y por último,  pedregosos siendo una combinación de los dos anteriores.

La principal preocupación hacia estos cuerpos celestes reside en la teoría de la extinción de los grandes habitantes de nuestro planeta, los dinosaurios. Se cree que su desaparición fue causada por un gran meteorito que impactó en la península de Yucatán, provocó un terremoto y a su vez un tsunami que creó un cráter que todavía muestra sus impresionantes dimensiones.

En  Namibia fue descubierto en el año 1920 un meteorito de tipo ferroso,  considerado  como la masa natural de hierro más grande del planeta. La caída de estas 60 toneladas se cree según expertos, fue hace 80.000 años pero llama la atención como no existe ningún rastro del impacto.

El meteorito Ahnighito después de su caída miles de años atrás, logró viajar durante  3 años más hasta el Museo de Historia Natural de América, gracias al norteamericano Robert E Peary cuando supo de su existencia y decidió encontrarlo y trasladarlo en el año 1894. Estas 31 toneladas de bloque espacial reposan todavía en el museo y recibe miles de visitantes cada año.

El ser humano hace posible cosas imposibles, y esto es evidente desde su aparición. En el año de 1938 una expedición nazi en el Tibet encontró una estatua antigua con la representación religiosa de Buda, esta figura de 10 Kg según diversas investigaciones fue tallada sobre un fragmento del meteoro de Chinga impactado entre Mongolia y Siberia hace más de 13.000 años, la pieza es la  única representación humana conocida hecha en este material.

Existen pruebas de  que  es posible sobrevivir a la caída de un meteorito. En 1954, por ejemplo, Ann Hodges fue sorprendida en su casa, en Alabama,  por el impacto de un gran asteroide  que  atravesó su techo, salió ilesa del incidente. También existen reportes de que en el año  2003 un niño en Uganda sobrevivió a un meteorito de 3,6 gramos.

Hoy en día todavía es posible encontrar restos de estos elementos espaciales. Recientemente impactó un meteorito en Rusia, en el Lago de CherbaKul, el cual causó gran cantidad de heridos e importantes daños materiales, recordándonos como este fascinante y peculiar encuentro con el espacio exterior puede llegar a cambiar nuestras vidas.

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