Amamantar ¡El mejor seguro de vida!

unnamed

Vamos a conversar sobre el primer acto de soberanía alimentaria del cual somos responsables, hablemos sobre la lactancia materna.

La lactancia materna es la alimentación con leche del seno materno, ya sea obtenida de forma artificial (con un aparato) o de forma natural, a través de la succión del bebé.

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF señalan que la lactancia “es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños”.

Ambos organismos recomiendan como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del recién nacido, y seguir amamantando a partir de los seis meses, al mismo tiempo que se va ofreciendo al bebé otros alimentos complementarios, hasta un mínimo de dos años.

Otros organismos internacionales, como la Academia Americana de Pediatría recomienda mantener la lactancia al menos durante el primer año.

El Comité de lactancia de la Asociación española de pediatría coincide en sus recomendaciones con la OMS y UNICEF.

La lactancia materna es una práctica natural de toda madre. Desde que somos pequeños, concebimos como normal el hecho de ver a madres amamantar a sus hijos, a veces sin importar el momento y el lugar, porque cuando un bebe tiene hambre, no hay tiempo o permiso que valga.

Lamentablemente, en los últimos años, es cada vez menos frecuente que las madres amamanten a sus hijos, algunas ocasiones porque argumentan no haber producido leche, ignorando que al principio son esas gotas de calostro las más valiosas y suficientes.

Otras, por pudor, estética o supuesta comodidad y sin duda, la mayoría es por ignorancia y falta de apoyo del médico, la enfermera o nuestra propia familia. Esto también provocado por el incremento en la promoción y venta de fórmulas lácteas que sustituyen la leche materna.

Las fórmulas lácteas que sustituyen a la leche materna, por sí solas no son malas, pero el problema radica en que jamás lograrán proporcionar al bebé las defensas y beneficios que este requiere, y, al ser artificiales, sustituyen la función que corresponde a nuestro cuerpo, aunado a que contienen, en su mayoría, demasiada azúcar que crea una adicción al bebé.

Nuestro Instituto Nacional de Nutrición ha emprendido desde hace 14 años una fuerte cruzada por el rescate y revalorización de la lactancia materna como fuente principal de alimento del niño en sus primeros meses de vida.

A través de charlas, talleres, orientación, sensibilización y campañas de comunicación, el INN ha proporcionado a las madres de todo el país, y a los médicos especialistas y enfermeras, la suficiente información para apoyar a los padres con este tema.

En el caso de padres primerizos es fundamental esta información, debido a su falta de experiencia y la cantidad de mitos que rondan al tema de la lactancia materna.

Uno de los mitos más fuertes es el creer que el niño “se muere de hambre” si no se le da fórmula en vez de leche materna. Creencia que ha sido desmentida por todos los pediatras, especialistas y organizaciones mundiales que abordan este tema. Basta con una pequeña porción de leche materna para darle vida a nuestros pequeños.

¡Alimentar a nuestros hijos con leche materna es nuestro primer acto como padres responsables!

(Con información del INN y la UNICEF)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s