Celebramos 222 años del natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho

 

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(Caracas, 3 de febrero de 2017).- Hoy se cumplen 222 años del natalicio del militar más completo de los próceres de la Independencia de Venezuela, el Gran Mariscal Antonio José de Sucre, quien fue un ejemplo en el estricto cumplimiento de su deber, y resaltó los conceptos de patriotismo, honor, gratitud y lealtad.

Sucre se caracterizaba por su calidad humana, actividad política y efectividad militar, lo que lo llevó a ascender en 1810 a la posición de alférez del ejército.

En 1812 fue ascendido a Teniente bajo el mando de Francisco de Miranda, y sirvió con distinción en las campañas contra los realistas; al caer la Primera República emigró a Trinidad, de donde regresó en 1813, bajo las órdenes de Santiago Mariño.

Para el año 1817 fue ascendido a Coronel por parte de Simón Bolívar y en 1818 se dirigió a Angostura, donde El Libertador emplazó su Cuartel General y ofreció su Discurso de Angostura; es en este momento cuando se convierte en uno de los mejores lugartenientes de Bolívar, y comienza una duradera amistad entre ellos.

Sucre dirigió con éxito grandes ejércitos, participó en la redacción de los tratados más importantes entre la Gran Colombia y España, logró conducir la liberación de Ecuador, Perú y Bolivia, salió victorioso en la Batalla de Ayacucho (1824) por ello recibió el título de Gran Mariscal de Ayacucho.

Su intervención política y militar en gran parte del territorio suramericano, fue determinante para la independencia de las antiguas colonias españolas.

Fue el personaje de la época que debido a su calidad humana, actividad política y efectividad militar, representaba la figura con más posibilidades de continuar el proyecto emprendido por Bolívar.

En la última carta de Antonio José de Sucre a Simón Bolívar escrita en Bogotá el 8 de mayo de 1830, consta “…el dolor de la más penosa despedida…”, y así de su propia mano escribe: “No son palabras las que pueden fácilmente explicar los sentimientos de mi alma respecto a Ud.: Ud. los conoce, pues me conoce mucho tiempo y sabe que no es su poder, sino su amistad la que me ha inspirado el más tierno afecto a su persona. Lo conservaré, cualquiera que sea la suerte que nos quepa, y me lisonjeo que Ud. me conservará siempre el aprecio que me ha dispensado. Sabré en todas circunstancias merecerlo. Adiós, mi general, reciba Ud. por gaje de mi amistad las lágrimas que en este momento me hace verter la ausencia de Ud. Sea Ud. feliz en todas partes y en todas partes cuente con los servicios  y con la gratitud de su más fiel y apasionado amigo”.

Sucre es recordado como uno de los héroes de la independencia latinoamericana más laureado y admirado.

Prensa Banco Bicentenario del Pueblo

Venezuela celebra el Día del Periodista

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Este 27 de junio, Venezuela celebra el Día Nacional del Periodista, en homenaje a la salida del primer número del Correo del Orinoco en 1818, creado por Simón Bolívar, con la colaboración de Juan Germán Roscio y Cristóbal Mendoza, entre otros.

Esta fecha fue acordada por la Asociación Venezolana de Periodistas en 1964 en apoyo a la propuesta de Guillermo García Ponce quien, desde el Cuartel San Carlos donde se encontraba preso, envió a la cuarta Convención Nacional de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP), que se realizaba entonces en Valencia, estado Carabobo, una propuesta para que el Día del Periodista se celebrara el mismo día de la primera aparición del Correo del Orinoco. En dicho medio, se hacían publicaciones para expresar la importancia de luchar contra el imperio español.

La historia del periodismo venezolano comprende ya varios siglos, en cuyo transcurso se han dado grandes batallas de pensamiento e ideas, las cuales han tejido una tradición libertaria que hace de Venezuela una referencia continental en el proceso de emancipación colectiva, con absoluta libertad, pluralidad y variedad de prensa.

Hoy en día, el periodismo cumple un papel fundamental para el pueblo venezolano, izando la bandera en defensa de la profesión, la verdad y la ética.

Hace 190 años nuestro Libertador Simón Bolívar instaló el Congreso Anfictiónico de Panamá

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¡Siembra de un gigante de América!

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Luego de que Antonio Guzmán Blanco decretara el 27 de marzo de 1874 la creación del Panteón  Nacional (inaugurado el 28 de octubre de 1875), el 28 de octubre de 1876 los restos de Simón Bolívar fueron trasladados al  histórico lugar                  

Un 17 de diciembre de 1830, nuestro Libertador Simón Bolívar fallece a los 47 años de edad. A pesar de su muerte temprana, para entonces, el padre de la Patria ya había conquistado logros, epítetos y hazañas, que perduraron en la historia, con la libertad suramericana.

 La causa del fallecimiento de El Libertador resulta algo imprecisa aún en nuestros días. Según Alejandro Próspero Révérend, médico de cabecera de Bolívar que lo atendió en sus últimos minutos, la causa de la muerte  fue “Tisis pulmonar” (tuberculosis), conclusión que tomó luego de elaborar 33 boletines descriptivos con los síntomas y estado general de Simón  en sus últimos 17 días y realizar una autopsia el 17 de diciembre de 1830.

 El 15 y 16 de julio de 2010, fueron exhumados los restos, por decreto presidencial del Comandante Eterno Hugo Chávez, con el fin de dar a conocer las causas precisas de la muerte de Bolívar. Esto se realizó para descartar la hipótesis de envenenamiento plateada principalmente por Chávez, tras hacer una reflexión y análisis del contexto histórico.

En esta investigación del 2010 participaron médicos forenses, antropólogos, odontólogos, genéticos, entre otros especialistas altamente capacitados, que determinaron en primera instancia que los restos que reposan en el Panteón Nacional, sí son los de Simón Bolívar, mediante a la comparación de su ADN mitocondrial con los restos de  María Antonia Bolívar, que de igual forma fueron exhumados como parte de la exploración científica.

En cuanto a la tesis de fallecimiento por tuberculosis, no se encontraron indicios que aseguraran esta hipótesis. De igual forma, las sospechas de envenenamiento no pudieron ser confirmadas, a pesar de encontrarse rastros de arsénico, que presuntamente fueron usados en los medicamentos que se le suministraron a Bolívar.

 Última proclama de Simón Bolívar  

 A los pueblos de Colombia

 Colombianos:

 Habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí que desconfiábais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores, que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono.

Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia. Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la unión: Los pueblos obedeciendo al actual gobierno para libertarse de la anarquía; los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al cielo; y los militares empleando su espada en defender las garantías sociales.

 ¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la Patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.

 Hacienda de San Pedro, en Santa Marta, a 10 de diciembre de 1830.

Simón Bolívar

¡Los venezolanos rendimos honores a nuestro Libertador Simón Bolívar, y conmemoramos que su muerte no fue en vano!

¡Que viva Bolívar inmortal!

Batalla de Ayacucho: Fin del dominio español en Suramérica

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Tres horas bastaron para que el ejército independentista derrotara en campo de guerra a los opresores españoles, en una batalla decisiva librada en la Pampa de Quinua o Ayacucho, Perú, un  9 de diciembre de 1824.

Al mando del General Antonio José de Sucre, 5.600 hombres patriotas derrotaron a las tropas imperiales comandadas por el propio Virrey José de la Serna, a pesar de la superioridad numérica de los españoles (9.500 soldados).

Esta heroica gesta, ocasionó 310 bajas del lado patriota y 2500 soldados realistas.

Aquel 9 de diciembre de 1824, Sucre expresó unas palabras históricas minutos antes de comenzar la batalla: “Soldados, de los esfuerzo de hoy, depende la suerte de América del Sur, otro día de gloria va a coronar nuestra admirable constancia, soldados, viva El Libertador, viva Bolívar salvador del Perú”.

Mientras que el General Sucre triunfaba en Yaguachi, Riobamba, Pichincha y Ayacucho, el Libertador Simón Bolívar hacía lo propio en Bomboná y Junín, una estrategia militar perfecta que terminó en la independencia de Suramérica.

Al conocer el triunfo de Sucre en la Batalla de Ayacucho, Bolívar exclamo: “Disposición perfecta, ejecución divina y maniobras hábiles y prontas”.

Este magistral triunfo de Sucre, le bastó para ser honrado con el título de Mariscal de Ayacucho y Benemérito del Perú.

La Batalla de Ayacucho, será recordada por el heroísmo de los hombres que pelearon por nuestra independencia, enfrentados a un imperio que casi los doblaba en número de combatientes.